Pues como regalo de cumpleaños de Jerónimo (mi pareja desde hace 8 años) decidimos hacer un viaje a Granada. Yo la conocí el año pasado y tiene delito. Tengo familia viviendo allí y cuando la voy a conocer es porque tengo unos exámenes para la universidad de Granada, no a mi familia, sino a la ciudad (lo aclaro aunque se sobreentienda)
Me pensé llevar las lanas, me pensé llevar la canon reflex, me pensé en llevar ropa de abrigo... Y eso último fue lo que realmente me molestó. Las agujas no las pensaba tocar. Lo siento, no soy una tejeadicta (y sí, han vuelto las calores Sevillanas y la luz está muy cara para tejer frente a u ventilador) ni una fotoadicta (la canon lleva guardada desde febrero que fuimos a Lisboa, que por cierto merecería una superentrada del tamaño de la torre Pelli), pero la ropaaaaaa! Es que los 20 grados nocturnos de Granada no son los 20 de Sevilla, no y no.


Os voy explicando las fotos. La que aparece a la izquierda es la piscina del hotel. No la utilizamos en esta estancia, pero es una maravilla. De vez en cuando te sorprenden unas ardillitas muy monas. Las habitaciones son del año maricastaña, pero la cama es cómoda. Aquí os dejo su página web para que bicheéis -
Hotel San Gabriel. La situación es inmejorable, está a un kilómetro del Albaicín. La que aparece a la derecha es, como no, la Alhambra. Ésta no necesita explicación...jejejeje.
La vuelta de esta miniescapada ha sido horrible (buaaaa,buaaa) pero Sevilla no está mal del todo (como me lea algún Sevillano me va a matar). Esta mañana que debería haber vuelto a mis quehaceres, me la he pasado pensando en las musarañas y con cara de pocos amigos.
Lo mejor de la vuelta fue ver que Regina no había cometido ningún sacrilegio contra los libros de diseño de Jerónimo. Además, fue la primera vez desde que se puso tan malita, que me separaba de ella.
Total, que mañana toca agarrarse a los machos (que frase más varonil) y empujar pa´lante y no dejar que el día me pueda.
Ronroneos de Regina y lloriqueos de mi parte. Hasta la próxima!