lunes, 30 de septiembre de 2013

The winter is coming

O lo que es lo mismo, por fin empiezo a sacar del armario las lanas gordas. 

La gente que vive en el sur, sabrá que de Junio a Septiembre, las lanas, las agujas, los proyectos de jerseys, bufandas, mitones,... se quedan en suspenso. En mi caso ha sido una parada más que obligatoria. Además de los casi 40 grados, se unieron varias cosas personales y profesionales. 

Esta semana he estado muy ocupada buscando proyectos laneros y con la mente puesta en el crochet, que se me resiste año tras año. El jueves saqué la caja de los bártulos y mientras yo clasificaba las lanas, Regina me miraba desesperada por pillar aunque fuese un trocito chiquitito que llevarse a la boca. De hecho tengo dos pedidos pendientes. Mis dos sobrinas, que para eso tienen boca, me han pedido una funda para flauta de colores (Ale, mi sobrina mayor) y unos mitones muy chulis (Laura, la pequeña monito)

Os dejo una foto de mi compañera de casa y cofundadora del blog. La pobre está pasando un poquito de frío estos días.


Espero no tardar tanto en escribir y enseñaros como van los proyectos. Besos y ronroneos!







lunes, 23 de septiembre de 2013

Los ovillos no son juguetes para gatos


Eso lo descubrí a mi pesar el segundo día que llegó Regina a casa. Yo que he tenido gatos desde los 7 años, cometí un error de principiante, dejar un ovillo de lana en lo que antes era una de las dos habitaciones que tenía mi apartamento.
Ella llegó a mis manos (mías y de mi pareja) tras muchas indirectas. Decía algo así: "uy que bonito el regalo...sabes lo que me dejaría boquiabierta? Un gatito..." Tras muuuuchas indirectas, al final llegó ese día. Una gata llamada Princesa, 5 meses y de adopción urgente. Creo que fue amor a la primera foto que vi. La habían encontrado en una guardería junto a otra gatita. ¿Qué queréis que os diga? Esa gata no era una princesa. Tenía unos grandes ojos azules de siamés, cuerpo de gato romano con manchas claras. Según mi pareja...warm grey, según yo marrón grisáceo. Es lo mismo, pero no lo es.


Esta era ella con 5 mesecitos, recién encontrada. Y esta es ella ahora...


Como podéis ver, no tenía mucho de princesa y si mucho de Reina!
Nos hemos propuesto, una el poder tejer tranquila y la otra el dejar tejer sin tener que estar preocupada por si se ha comido de nuevo una hebra de lana. Y si alguien lo ha sufrido, no es plato de buen gusto el vigilar el arenero...ahí lo dejo.
Ronroneos de parte de Regina y besos de la mía!